Excursión a las estepas cerealistas

Excursión a las estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares

¿Conoces la riqueza de las estepas cerealistas?

¿Sabías que algunas de las aves más impresionantes de nuestra fauna habitan allí?

La mejor manera de conservar la naturaleza es conocerla. Y la mejor forma de conocerla es en buena compañía y en el campo. ¿Vienes?

Haremos una ruta de poca dificultad, con paradas para ver aves y plantas, interpretar el paisaje y descubrir sus secretos.

Datos prácticos
  • Fecha: 16 de abril de 2016
  • Duración: Una mañana
  • Lugar: Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares.
  • Destinatarios: Socios de Vida Silvestre Ibérica (¿y si no soy socio?)
  • Precio: Gratuito
  • Inscripción obligatoria: Las plazas son limitadas.
La inscripción incluye:
  • Guía
  • Material de observación (prismáticos y telescopios)
  • Documentación

No incluye el transporte ni comida

ZEPA 139: Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares
Estepas cerealistas

Avutarda (Otis tarda) De www.volganet.ru, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=29879943

Entre los cauces de los ríos Jarama y Henares, se extienden las 33.230 ha de esta ZEPA que se caracteriza por un clima mediterráneo. Se trata de una zona en la que predominan los cultivos cerealistas, amplias zonas llanas o alomadas, de génesis sedimentaria. Predominan los cultivos de cereales y, en menor medida, de leguminosas y cultivos leñosos como la vid y el olivar, que en algunos casos crean mosaicos de gran interés ecológico y paisajístico. Los cultivos de secano situados sobre campiñas y páramos conforman las denominadas estepas cerealistas.

En las estepas cerealistas, acompañando a especies propias del cultivo agrícola como la cebada (Hordeum vulgare) y el trigo (Triticum aestivum), se encuentran especies silvestres, consideradas malas hierbas, como la avena loca (Avena fatua) y la cebada ratera (Hordeum murimum). También aparece la achicoria (Chicorium intybus), la borraja (Borrago officinalis) o diversos tipos de cardos (Eryngium sp.). El estrato arbustivo, sin embargo, es escaso, y está compuesto principalmente por la retama (Retama sphaerocarpa).

A pesar de tener origen antrópico, el mantenimiento de usos tradicionales agrícolas, ganaderos y cinegéticos ha permitido la conservación de una valiosa comunidad de aves esteparias, al tiempo que constituyen zonas críticas para la dispersión de otras aves, entre las que destaca, por ser muy voluminosa, pesada y esquiva, la avutarda común (Otis tarda). Otras especies típicas son el sisón común (Tetrax tetrax), la ganga ibérica (Pterocles alchata), la ganga ortega (Pterocles orientalis), el alcaraván común (Burhinus oedicnemus), el aguilucho cenizo (Circus pygargus), el aguilucho pálido (Circus cyaneus), la calandria común (Melanocorypha calandra), la cogujada común (Galerida cristata), o bandadas de fringílidos.

Si bien el ciclo agrícola influye en las aves que habitan las estepas cerealistas, no es menos cierto que las actividades humanas suponen, en esta ZEPA, las mayores molestias para una especie tan importante como la avutarda común.