Moncayo

Moncayo, techo del Sistema Ibérico

El Moncayo recibe el nombre de “Monte Cano” por las nieves que lo cubren durante gran parte del año. Es el punto más alto del Sistema Ibérico con sus 2.315 metros de altitud.

Su figura destaca sobre las estepas del Valle del Ebro y los páramos de Castilla. Este monte es el elemento principal del Parque Natural, mostrando dos caras muy diferentes entre sí.

La vertiente norte es la más fría y húmeda. Al ascender se pueden observar sucesivos cambios en la vegetación, que se dispone formando «pisos» pasando de los robledales a los hayedos y de estos a los pinares, últimos bosques antes de alcanzar las cumbres con matorrales y pastos. Desde la cima, y si el tiempo lo permite, se puede contemplar todo el paisaje de los alrededores, llegando a verse otras cumbre de la sierra, e incluso los Pirineos o el Sistema Central.

La cara sur es menos conocida y visitada. La mayor influencia mediterránea condiciona su flora y fauna, ambas tan vastas como valiosas. Su geología caprichosa forma muelas calcáreas, cuevas, peñas y barrancos.

Además del propio monte Moncayo, los alrededores completan el Parque incluyendo los ríos Queiles y Huecha en la vertiente norte y eI Isuela en la cara sur. La variedad de paisajes que se alternan hacia el Ebro constituyen una de sus principales características. Su belleza radica en los contrastes entre humedales y estepas, vegas y secanos, barrancos, mesas, cerros y terrazas.

Una isla de biodiversidad

Esta montaña se levanta aislada entre el valle del Ebro y la meseta castellana. Su gran altitud, su orientación y su variedad geológica, le convierten en una isla eurosiberiana dentro del área mediterránea.

La presencia de ambientes húmedos y fríos (incluyendo los neveros de las zonas más altas) sirvieron de refugio a especies propias de latitudes mayores. Además, este aislamiento ha provocado la diferenciación de su flora y fauna y la aparición de taxones endémicos, es decir especies que tienen antecesores comunes con las de otras montañas, pero que aparecieron aquí y no existen en ningún otro lugar del mundo.

Más información